viernes, 15 de agosto de 2008

Entrevista al Ex Embajador argentino en Perú, Julián Licastro


Usted en su época de juventud estudió en la prestigiosa Universidad Federico Villareal en Lima.¿Qué nos puede decir de esa etapa de su vida?
En realidad yo no terminé mis estudios, pero cuando fui como Embajador, el título que me otorgaron era un título honorario, Doctor Honoris Causa.Se acordaron de mis trabajos en la Universidad , el hecho me llevó la política, porque yo estaba exiliado en el Perú, y tengo el mejor recuerdo de este grupo y de otros grupos peruanos, particularmente del APRA peruano, con el cuál tuve relaciones, conocí a Víctor Raúl Haya de la Torre en su último año de vida cuando era Presidente de la Asamblea Constituyente del Perú (1978/79), y luego conocí ilustres peruanos, entre ellos, De las Casas Grieve, Luis Alberto Sánchez, y al joven en ese tiempo, que iba a ser luego Presidente del Perú, Alan García, mi amigo.Con respecto a que escribió bastante sobre doctrina justicialista y sus conocimientos de la doctrina aprista.
¿Qué diferencias y similitudes encuentra entre el pensamiento del Teniente General Juan Domingo Perón y el de Víctor Raúl Haya de la Torre ?
Yo veo más los parecidos, la confluencia en el tema de la unión latinoamericana, el papel de los movimientos sociales, el papel de la construcción de un sistema que no tiene porque ser ni capitalista salvaje, ni colectivista totalitario, sino un tercer camino, una tercera vía, una tercera posición, y lo que podría ser un nacionalismo revolucionario, o también una suerte de socialismo nacional, que consulte las raíces, las estructuras culturales, la identidad de nuestros pueblos.Indudablemente, que quizás el mayor desarrollo industrial de la Argentina en su momento, permitió un movimiento más complejo, de alguna forma un poco más moderno, pero indudablemente el hecho que Perú, que está ubicado en el corazón geográfico de América del Sur y heredero de una gran cultura comunitaria, que viene de los pueblos originarios, se complementa esta tradición, esta cuestión que viene desde la historia, desde el ancestro, con estos movimientos un poco más modernos, como el Justicialismo, sobre base industrial, social de trabajadores, conforman lo que diferencia y lo que hace compacto y homogéneo el pensamiento de una tercera posición, una posición americanista, que planteó en su momento el joven estudiante, exiliado en México, Víctor Raúl Haya de la Torre y un joven Coronel de Infantería el Coronel Juan Perón.Aquí entre las bibliografía de mi último libro “Estado y Defensa”, en la parte del Perú, aparecen precisamente ilustres peruanos, entre ellos, José Carlos Mariátegui, Francisco García Calderón, Antenor Orrego y por supuesto Víctor Raúl Haya de la Torre.
En la época del Presidente Dr Carlos Sául Menem, usted tuvo el honor de ser Embajador argentino en Perú. ¿Qué recuerdo por su paso como jefe de la misión diplomática argentina en Lima?
Esos años, fueron unos de los más lindos de mi vida, porque yo pude devolverle al Perú, algo de lo que recibí del Perú, yo estuve exiliado en el Perú, y fueron tres o cuatro años muy intensos, después tuve que ir a Caracas, Venezuela, conocí el Perú como exiliado desde abajo hacia arriba, hice mis trabajos, mis tareas, tenía que justificar muchas veces en Migraciones que estaba haciendo yo allí, conocí las cooperativas agrarias, donde fui profesor de cooperativismo, y tuve contactos con las juventudes de Acción Popular (AP), del partido aprista y otros partidos con base amplia y popular en el Perú.El hecho de poder volver, ya en un proceso democrático, como Embajador, me permitió conocer el Perú, ya esta vez, de arriba para abajo, así que tanto geográficamente de punta a punta, como socialmente de un extremo a otro, en el aspecto humano y cultural, creo que soy un peronista peruanista, como me decían, un conocedor, y nadie es conocedor sino tiene un profundo afecto, yo creo que el amor es una clave del conocimiento, y el conocimiento es una clave para querer, antes decía que el Perú, es mi segunda patria, pero ahora hace poco que estuve en la Embajada del Perú, le decía a la Embajadora , que siempre me invita, el Perú es también mi patria, ni primera ni segunda, es mi patria.
Usted fue oficial del Ejército siendo Teniente 1° .¿Qué opina de Ollanta Humala y la posibilidad que tuvo de acceder a la Presidencia ?, ¿Qué hubiese pasado en el Perú si Humala era Presidente?
Yo creo que se está dando una cosa después de casi cincuenta años, un poco los movimientos populares, algunos llaman populistas, que iniciaron entre otros Víctor Paz Estenssoro en Bolivia, Haya de la Torre en el Perú, Getulio Vargas en el Brasil, Ibáñez del Campo en Chile, y Perón, militar de profesión, marcó el acercamiento, luchas y acercamientos entre los sectores militares, que antiguamente habían sido solamente partidos militares represivos a órdenes, o a sugerencia de las burguesías, el gamonalismo y la oligarquía en Argentina.Eso rompe un poco el esquema que no forzosamente las Fuerzas Armadas, tienen que ser elemento de represión de un tipo reaccionario de derecho, y dio esa posibilidad, que hoy vuelve a fructificar en países que no hicieron este proceso en su oportunidad, el caso de la Venezuela del Comandante Hugo Chávez.Yo tengo parecidos y diferencias con esas posiciones, lo parecido es que creo que las Fuerzas Armadas, deben jugar, no a la política menuda, a la política de partidos, sino a la gran política nacional, de un proyecto nacional, de un desarrollo, y sobre todo con fronteras pacificadas en América del Sur, a la integración continental, a la integración regional, y a la integración zonal.Pero pienso también, y se lo decía a un grupo de oficiales venezolanos y panameños que están aquí haciendo cursos, que también es cierto que las Fuerzas Armadas no pueden sustituir como estructura los partidos políticos, quizás en un primer momento sí, constituyan algunas vanguardias de apertura a nuevos sectores sociales, pero la formación política, la cultura política, nos tiene que obligar a que los partidos, y las organizaciones sociales sean civiles, y que el militar que llega a Presidente lo sea por su formación política, lo sea por su formación social, y no lo sea estrictamente por apelar a su estructura militar de origen.En una palabra, unas Fuerzas Armadas no politizadas en lo partidario faccioso, sino politizadas en lo mejor de la política, que es la geopolítica, el proyecto de desarrollo nacional, sin el cuál la Seguridad y la Defensa no existen, la Defensa y la Seguridad , existen porque el desarrollo y el bienestar es una prioridad, es una necesidad de los pueblos, y al mismo tiempo, lo que indica la necesidad de una cultura política más moderna que haga que el liderazgo sea civil, y si tiene componentes militares sean componentes, absolutamente democráticos, y no verticalistas, no militaristas, que eso es lo que hay que sopesar, lo militar sí, el militarismo no, lo popular sí, el populismo no.Si entendemos por el populismo cuestiones demagógicas, cuestiones que simplifican la complejidad de la política, yo estoy con lo popular y con lo militar, y no estoy tanto con lo militarista y lo populista, porque como un estudioso de estos temas, hago esta distinción, si alguien esta en el populismo debe marchar hacia lo nacional popular, y si alguien está en el militarismo tiene que saber que debe marchar hacia la Defensa Nacional , que hoy es un preocupación de civiles y militares.
¿Qué opinión le merece el gobierno de la Revolución Peruana, encabezada por el General Juan Velasco Alvarado?
Yo en su momento era un joven de ventipico de años, que viví con una gran expectativa en su momento la Revolución Peruana , que me hacía recordar, una generación después, a los coroneles de Perón, al GOU (Grupo de Oficiales Unidos).En el caso de Mercado Jarrín, con quién yo hice una gran amistad después, porque fui coautor, cofundador con él, del Instituto Peruano de Estudios Geopolíticos, yo llevaba la experiencia del General Guglielmelli argentino, y lo fui a ver a Mercado Jarrín ya retirado, conocí algunos de estos oficiales y tuve una gran expectativa, creo que le evitaron al Perú, un enfrentamiento del tipo guerras de guerillas, como se insinuaba en su momento con el APRA rebelde, y como ocurrió en otros países de América Latina, Bolivia, etc, donde no hubo este proceso reformador de la estructura militar y de apertura.Pero justamente y lo digo con todo respeto a ese proceso, hubo mucha gente de buena fe en ese proceso, que quizás no pudo cumplir la totalidad de esos objetivos, por dos cosas, el desencuentro con el APRA, en el cuál se inspiraban también sin decirlo muchos de estos Generales reformadores, por eso también se creyó que el final del gobierno de Morales Bermúdez era para entregarle el mando al APRA, de los candidatos políticos de la apertura democrática, y lo otro es porque el movimiento revolucionario a diferencia del peronismo, que evoluciono partido y sindicalismo propios, no tuvo partido propio, esta teoría del no partido, que yo discutí con Carlos Delgado en su casa, Delgado un hombre clave del aprismo, creo que había sido secretario de Víctor Raúl, terminó como un hombre clave de los ideólogos del proceso militar del 68, 69, y nos parecía que el desencuentro con el APRA, que lo hablé mucho con De las Casas Grieve, un histórico del APRA, y también con Delgado de las nuevas generaciones, creo que el no tener un partido de la revolución, creo que el no tener un frente nacional hizo que en un determinado momento, las propias contradicciones de las corrientes militares hicieran frustrar el proceso, ya que como decía Napoleón, las bayonetas sirven para todo, menos para sentarse encima, frase que quiere decir, yo puedo ocupar un espacio, pero no lo puedo mantener si no hago política, si no hago economía, con la fuerza militar sola, no puedo controlar, es un poco lo que le está pasando a Estados Unidos en Irak y Afganistán, que a diferencia de lo que hizo en Europa, a medida que iba recuperando los países ocupados por el nazismo, fue permitiendo que estos gobiernos civiles o militares propios, el gobierno de Francia con De Gaulle, el gobierno de Italia con la Democracia Cristiana, fuera asumiendo la gestión y rápidamente las fuerzas militares de ocupación se retiraron de toda permanencia excesiva en un país, le va a pasar a los rusos si no se van pronto de Georgia, aunque haya estado justificado en algún modo de contrarrestar la cuestión militar georgiana, pero lo veremos, estas son lecciones que dan la historia para siempre, que la ocupaciones militares, que las operaciones militares deben cesar lo antes posible para que la diplomacia y la política haga el trabajo social que la milicia no está preparada, no es su misión, ni debe hacer.

En su paso como Legislador de la Ciudad, que proyecto ha impulsado para integrar a las colectividades extranjeras que radican aquí en la Ciudad de Buenos Aires?
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, arrastra un pecado original, que era el viejo Concejo Deliberante, una política muy fragmentaria, muy de caudillos barriales, que para mí, es deficitaria, no es todavía una Legislatura, que este a la altura de las Cámaras de Diputados o de las Cámaras únicas de las Provincias argentinas, creo que falta mucho por hacer y haciendo un chiste yo decía que no era una ciudad autónoma Buenos Aires, sino que era una ciudad autómata, porque estaba un poco desvinculada del cuerpo, creo que la ausencia de Bs As y su autonomía o automatismo ha servido un poco para fragmentar y anarquizar la política argentina.No tengo el mejor recuerdo, mis proyectos trataron de orientarse al aspecto de seguridad democrática urbana, integre la Comisión , presenté varios proyectos que tienen regular fortuna y a la política general, retirado de esa experiencia que fue breve para mí, porque yo ocupé el lugar de un Legislador que se tuvo que ir, fui durante un tiempo coordinador, secretario coordinador y utilice gran parte de mi energía para cursos de capacitación, hice muchos cursos de capacitación, soy un convencido que la educación política y social en el caso de los Legisladores y el empleado público civil que trabaja allí, la revolución del futuro es una revolución por la educación, si no hay educación, el discurso retórico de la revolución se va y a veces nos quedamos en el pos factum de algo peor que era antes de realizarla, pero puede continuar es el caso de sectores apristas que pretenden con buena intención dado los miles de peruanos, muchos de ellos apristas que estan aquí, que plantean la construcción del APRA Argentino, nadie va hacer por el peruano que está acá, lo que los propios peruanos organizándose no hacen.Yo que he sido inmigrante y exiliado se que el que se tiene que organizar es el residente, que como yo he dicho no tiene que tener medio corazón argentino, y medio corazón peruano, tiene que tener dos corazones latiendo juntos, que es el corazón de la peruanidad y el de la argentinidad, a Lucha Reyes y a Carlos Gardel.
En el 2003 se postuló como Jefe de Gobierno por el Partido Blanco y en la lista de Legisladores, lo acompañó uno de los peruanos descados que vive en Argentina, que es el Coordinador Nacional del APRA Dr Pedro Rojas Rodríguez ¿Que nos puede decir de ese peruano destacado (Pedro Rojas Rodríguez) que está hace más de cincuenta años en el país?
No solamente a él, sino a todos los peruanos residentes quiero expresarles que yo siempre con Perú estuve bien, recibí apoyo, recibí comprensión, y es el caso también de Rojas.La experiencia aquella, que fue un patriada , un tiro al aire, era porque como después se probó, el Partido Justicialista en la Capital había caído en una secuela de corruptelas, y yo preferí salvar, por lo menos, el discurso, el mensaje de un peronismo auténtico, lamentablemente la democracia argentina y varios procesos democráticos tienen mucho de plutocráticos, si usted no tiene mucho dinero, lo que invita a la corrupción, usted no tiene chances, porque no accede a la televisión, no accede a los grandes medios de comunicación y se queda predicando un poco en el desierto.De todas maneras, yo creo que el político tiene una obligación, si lo hace honestamente, tiene obligación de estar presente, no puede ausentarse, no puede desertar, no puede justificar sus ausencias, cuando hay debates políticos importantes, alguien me dijo, yo lo sostengo una batalla de presencia.En ese sentido con distintos medios, con distintos temas, yo he tratado de estar presente en los últimos casi cuarenta años, soy un veterano de la política argentina, estoy volviendo al viejo amor, que ha sido la doctrina, y la formación de cuadros políticos, civiles y militares para el proyecto nacional, que es un poco lo que ustedes me encontraron haciendo, yo he recuperado, tengo dos carreras, la carrera militar, dónde llegué al grado de Mayor, por razones políticas, fui primero en mi promoción, e ingrese a la carrera diplomática, fui Embajador, pero mi cargo profesional de carrera es Ministro, y con este cargo de Ministro Plenipotenciario, estoy como titular de la representación argentina ante la Junta Interamericana de Defensa (JID), que sería la parte militar de la Organización de Estados Americanos, estoy en Washington, tengo mandato, si Dios quiere, hasta el 2010, y me ha tocado debatir, el tema de los problemas que nos pueden causar en América del Sur, la presencia de la cuarta flota y del sexto ejército norteamericano, ya que aquí, gracias a Dios, es la zona de todo el mapa mundial más tranquila, más pacífica, más democrática y con menos gasto militar del mundo, así que si estamos bien así, no vemos porque hay que mandar una cuarta flota, yo tengo críticas al gobierno argentino, pero estamos abiertos a la persuasión, a la convicción, al debate, pero nos interesa la mejor comunicación con la superpotencia norteamericana, comunicación que utilizamos a veces, para acordar y a veces para disentir.
ENTREVISTA PUBLICADA EN EL PRESTIGIOSO PERIODICO "BITACORA PERUANA"