jueves, 10 de mayo de 2012

Entrevista al dirigente del APRA Renzo Ibáñez.


¿Qué opinas de la carta formulada por el Presidente del Partido Aprista y ex Presidente de la República Alan García donde hablo de la renovación del partido?
Evidentemente cada uno de los puntos donde se señala renovación, así como todos los cambios que hemos podido hacer a lo largo de estos 5 años, que se los reitera a la población aprista principalmente son cuestiones fundamentales. Tanto la recordación como el hecho de la renovación.
Es imposible estar en desacuerdo con la renovación total del partido. Creo que habría que entenderlo en distintas dimensiones de análisis, algunos dirigentes han salido inmediatamente a responder según sus diversas interpretaciones, pero creo que lo válido aquí es entender la carta dentro de un cambio de códigos, un cambio de culturas dentro de la dirigencia aprista en todos sus niveles tanto en el ámbito nacional, a nivel dirigencial y a nivel de base también.
El Presidente plantea una apertura del partido para justamente convocar a los mejores en el gobierno y que se convierta en un partido bisagra, un partido que se comprometa con las necesidades de la población, además que asuma la responsabilidad de dirigir al país con una nueva actitud y esa nueva actitud no es estar encerrado dentro de un partido sino más bien abrirse a nuevos modelos, abrirse a nuevos personajes sin por supuesto dejar de pensar en los grandes principios partidarios.
¿Tú piensas que fue sincero el Presidente Alan García en su carta?
Más allá de que haya sinceridad o no, lo importante es que se da un lineamiento a seguir que creo que es importante en toda organización, ¿no?. Hay una pregunta que nace producto de toda esta crisis que es ¿Por qué teniendo un mediano o buen gobierno el partido ha quedado en estas circunstancias?, creo que es porque no hemos podido cambiar mucho las cosas a nivel interno.
De hecho no estamos aquí para discutir unas visicitudes que son muy propias del partido tampoco se puede discutir por esos canales pero hay lineamientos generales que creo que los puntos más relevantes de la carta son innegables.
Es necesario una renovación integral, total, del partido desde la cabeza hasta las bases...
¿La cabeza incluye la renovación de la Presidencia del Partido, de Alan García?
...Me refiero a la institucionalidad, a los Secretarios Generales, a las autoridades que han estado ahí por mucho tiempo y ahora deben dar paso a las nuevas generaciones de apristas.
¿La figura del Presidente es intocable?
Yo creo que en toda institución la figura del Presidente o cualquier figura está puesta a consideración de los nuevos cambios...
¿Piensas que Alan García está a consideración de que siga o que no en la Presidencia del partido?
En principio hay que ser muy claro, es innegable que él tiene un liderazgo importantísimo dentro del partido y que de su generación es uno de los mejores. Pero también es bueno apuntar que necesitamos en el partido cambios fuertes no solamente en términos de estatutos sino de estructuras dentro de la organización, no solamente basta con cambiar estatutos sino de cambiarle la mentalidad a la gente para que estos estatutos puedan por fin ser puestos en acción no solamente está la parte legal sino la parte de actitud del dirigente que tiene, definitivamente, que obedecer los mandatos de los estatutos sobre todo.
Hasta por encima del mismo Haya de la Torre estuvieron los estatutos y creo que eso tenemos que rescatar en el partido para poder así abrirnos hacia la gente y hacia los nuevos sectores sociales. 
Tenemos que ser un partido bisagra, no ser un partido que mira hacia la sociedad civil sabiendo que muchos integrantes de esta sociedad civil no quiere llegar al poder sino que quiere plantear cambios en su rutina diaria y en su organización pero no le interesa la política para nada ya que para eso están los partidos políticos. Además esto es un problema endémico no solamente es el partido aprista sino que hay muchos partidos políticos en Perú, en América Latina y el mundo.
La social democracia alemana ha decaído a un porcentaje bastante considerable, no hay juventud por dar un ejemplo. Creo que debemos aprovechar la militancia dentro del partido para hacer estos cambios que son sustanciales. Además yo quería decirte una cosa, la carta ha servido para reflexionar en muchos ámbitos, creo que se ha dado la posibilidad para discrepar.
¿Fue necesaria esta carta?
Yo creo que la actitud de la carta era necesaria, tal vez los formatos pueden ser bastante discutibles pero era necesario plantear la renovación entendida en su totalidad y eso refiere aquí a que los dirigentes de base puedan reconstruir espacios políticos en base a la solidaridad, a los acuerdos, a la concordia, dentro no solo de su sector.  Los secretarios generales en el APRA tienen que ser además gestores políticos. Un gestor que brinde posibilidades a los mejores vecinos. 
El primer gran reto del partido aprista es hacer esta renovación que implique una renovación de principios y de actitudes para poner como objetivo el 2014. Creo que hemos estado dentro del partido con el plurito este de que no somos un partido municipal, creo que eso no ha sido así en las elecciones donde estuvo con vida Haya de la Torre porque tuvimos los puestos más relevantes con nuestra propia conformación orgánica. 
Vale decir los sectores y las bases están en función a la territorialidad y evidentemente eso quiero decir que somos un partido que debe integrarse dentro de la vecindad para poder hacer gestión política. En otros partidos de otros países la carrera política empieza en la gestión local.
¿Caso PPC peruano?
Puede ser el caso del PPC peruano pero me refiero a otros espacios como por ejemplo el mejicano, el PRI o el PAN que cuando uno analiza cual ha sido la línea política de los candidatos todos empiezan por Gobernadores o Concejales de su distrito.
Ser representativos dentro de sus espacios territoriales para tener puestos más relevantes o expectantes como puede ser candidatos al Congresos, o Ministerios o a la Presidencia.
En el Apra se habla mucho de la crítica, mutuo crítica y autocrítica. Tú como dirigente juvenil del APRA que autocrítica te haces en esta crisis partidaria?
...Primero hay responsables definitivamente, en todos los niveles de organización, esas son responsabilidades deben verse dentro del partido....
¿Alan García tiene responsabilidad en esta crisis partidaria?
Sí, como todos los militantes del partido porque así como queremos una institución que avance hacia la modernidad necesitamos también militantes que seamos dirigentes de base que hagan un ejercicio de crítica permanente, un ejercicio de fiscalización permanente de sus dirigentes nacionales para involucrarnos en un trabajo nuevo. 
No existe una buena gestión con solo tener eximios o buenos dirigentes, necesitamos también buenos dirigentes de base para que pueda haber una correlación de fuerzas y ser también un partido de la democracia. No podemos ser un partido que hable de la democracia y no practiquemos una democracia interna. Creo que es importante que evaluemos esta carta en todas sus dimensiones.
¿Cuál fue el error de los jóvenes apristas en esta crisis?
El error de los jóvenes apristas en todo caso ha sido un poco repetir lo que pasa en los estratos adultos, la pugna, la pelea que todos los peruanos conocen.
Tampoco pretendemos de que el APRA sea una cuestión monolítica, absolutista, porque estaríamos totalmente fuera de lugar y de lo que nosotros pensamos pero si creemos que hay canales correspondientes para la discrepancia.
Creo que necesitamos esta discrepancia en función a construir justamente esos puentes con los dirigentes para la discusión, para el reclamo, para poder captar más la atención de aquéllos que quieren hacer un bien para el país desde la política.
¿En la práctica como se logra esta ansiada renovación del APRA?
Necesitamos primero convocar a todos...
¿Quienes son todos?
Todos los apristas y todos los peruanos, creo que deberíamos convocar una comisión que se encargue de un jubileo para poder renovar nuestros cuadros.
¿Qué sería un jubileo, un Congreso Partidario?
No, sería la posibilidad de hacer una suerte de stand by o un punto cero.
¿Y por qué no un Congreso Partidario?
Creo que necesitaríamos de mayor legitimidad, por ejemplo, tener los padrones resueltos. Además hay muchos dirigentes, sectores y bases que están totalmente desactivados justamente poniendo como justificación de que no existen los padrones actualizados. 
Creo que deberíamos hacer un paso mucho más pragmática convocando a un jubileo, a todos aquellos que quieren reinscribirse y a partir desde este punto 0 comenzar a generar nuevas elecciones que sean limpias y empezar a generar esta legitimidad que se necesita en el partido para empezar a convocar a los jóvenes.
¿Hay una pugna entre Alan García y Jorge del Castillo dentro del partido?
Yo no sé se hay un pugna, lo que sí se es que debe haber una pugna entre los buenos apristas y lo que está pasando ahora en el partido.
Hay una serie de principios donde muchos de nosotros estamos actuando porque se ha institucionalizado dentro del partido el tema de la renovación que dentro de muchos sectores no se da porque no existe convocatoria por ejemplo cuando 3 o 4 dirigentes se enquistan y lamentablemente no hay ningún tipo de convocatoria.
¿En el APRA como se pueden sacar a los malos apristas porque la disciplina y la fraternidad a veces es un impedimento para hacer críticas grandes?
Los malos apristas van a ir diluyéndose por si solos siempre y cuando la institución comience a fortalecerse, para eso necesitamos convocatoria de buenos elementos, además necesitamos que la estructura orgánica sea atractiva. Es bueno antes que sacar a los malos apristas convocar a los mejores. 
¿Sinceramente crees que se va a dar la ansiada renovación?
Por supuesto o sino no estaría en el APRA, el APRA es una corriente de transformación social...
¿Cuál sería la fecha estimativa para lograr la renovación?
Eso se dará por los canales correspondientes, esperemos que este año sea pero para eso están las autoridades y nosotros los jóvenes haremos todo lo posible para que eso que se da en varios ámbitos, en el cambio de dirigentes y en el cambio de actitud de los dirigentes nacionales y de base.