miércoles, 31 de agosto de 2011

Entrevista a Michel Azcueta, Primer Alcalde de Villa El Salvador.



¿Qué nos puede decir de este distrito tan popular y humilde que tiene Lima que es Villa El Salvador?

Es un distrito especial, es cierto que es un distrito popular pero que en muy poco tiempo se fue dotando de una identifddad propia dentro de Lima y dentro del Perú, cualquiera conoce Villa El Salvador a pesar de su juventud, Villa El Salvador nace en el 71.
A veces se la ha llamado como la punta de lanza, la avanzada del auténtico mestizaje moderno en el Perú porque a Villa El Salvador llegaron familias de todas las regiones del Perú sin excepción y entre todos se ha ido construyendo un pueblo con una identidad, con un peso específico a nivel político, a nivel social, a nivel económico ahora con el Parque Industrial, con las empresas que se han ido instalando en Villa El Salvador. Ha estado presente en los 40 años de la vida moderna del Perú. No es un distrito cualquiera.

¿Qué recuerda de su paso como Alcalde?

Muchas cosas, yo he sido tres veces en distintos períodos Alcalde elegido por el pueblo de Villa El Salvador y mucha gente sabe que fui el primer Alcalde de Villa El Salvador, imaginate lo que eso significa. Montar un Municipio, organizar a la comunidad en una nueva etapa, eso fue en 1984, el 1 de enero yo asumí por primera vez la alcaldía de Villa El Salvador y fuimos con la comunidad organizada, con las señoras organizadas, con las mujeres, con los jóvenes, con los empresarios, haciendo realidad un plan de desarrollo. Yo creo que fue lo más importabnte que hicimos en democracia y con participación de los vecinos.

¿Volvería a postular?

En principio no. Yo creo que ya ha pasado el tiempo y en las últimas elecciones no fui elegido, también lo quiero decir. A veces en democracia se gana, se pierde, hay una serie de razones. Yo creo que ya es bueno que vaya otro.

¿Por qué piensa que no fue elegido ya que mucha gente de Villa El Salvador le tiene gran estima?

Una cosa es el cariño y otra cosa es el voto. En las últimas elecciones hubo razones internas del propio grupo y razones externas. Creo que en esta ocasión no logré una convocatoria de unidad mayor como antes lo había hecho, por las circunstancias, por el momento que estábamos viviendo, las divisiones que existen en la política peruana, no solamente en Villa El Salvador, eso también debilitó. Sumado a campañas muy fuertes a nivel económico, una inversión muy fuerte de los otros que estuvieron, además una guerra política, una guerra sucia contra mí en las últimas elecciones pero por muy poco pero perdimos.

¿Cómo fue su llegada de España a Perú?

Fue hace mucho tiempo pero lo concreto es que hubo un contrato de 2 años de parte de los jesuitas para trabajar en la zona del Marañón, en la selva y ahí me fui. De manera que el contrato era por 2 años y llevo 43 años acá.

¿Por qué piensa que mucha gente se confunde y piensa que usted es sacerdote?

Porque la relación primera, pública, notoria, es la relación con los jesuitas y con la Iglesia Católica. Es lógico, se me ve muy relacionado con ellos hasta el día de hoy y con mucho orgullo. Yo soy católico y hay esa relación con la Iglesia.
Luego fui uno de los fundadores del Colegio Fe y Alegría de Villa El Salvador y todo eso lo van relacionando. También con Monseñor Bambarén que fue el Obispo de los pueblos jóvenes de Lima, también trabajaba con él, entonces hay esa relación fraterna con los sectores de la Iglesia.

Usted como católico, como hombre de fe. ¿Qué opina de estas aberraciones que se están diciendo del aborto, del matrimonio homosexual?

Yo hablo mucho, hasta al Papa le mandé varias observaciones. Estamos en el sighlo XXI y hay que saber distinguir muy bien lo que es la religión, la Iglesia y la institucionalidad y los aportes en positivo que hay tenido la Iglesia Católica para el mundo occidental, concretamente para América Latina y para el Perú. Luego otros aspectos que no tienen nada que ver con la religión ni con la fe.
En el último escrito que he hecho para los Obispos les decía que hay que revisar 3 aspectos que creo que la Iglesia en el siglo XXI los tiene que revisar. Uno es la relación con el poder, hay que hacerlo, hay que evaluarlo. Dos, la relación con la cultura, ahí interviene mucho todo lo que está ocurriendo en el mundo hoy día, la tecnología y otras manifestaciones culturales propias del siglo XXI que la Iglesia las tiene que evaluar y 3 su relación con todo lo que significa el sexo, también ha cambiado mucho la relación y la ciencia . Yo creo que eso hay que verlo con mucha libertad como siempre lo ha hecho la Iglesia durante 20 siglios.

Usted que está muy relacionado con la teología de la libreración del Padre Gutiérrez. ¿No considera que fue un entrismo del marxismo dentro de la Santa Iglesia Católica?

No, de ninguna manera.Lo que pasa es que hay que verlo todo en el contexto y en su proceso. Me refiero a su contexto cuando nace la teología de la liberación que es a fines de los años 60 y comienzo de los 70, cuando se extiende, es cuando hay más movimiento en América Latina, especialmente de una izquierda también marxista y de una izquierda renovadora socialista. Entonces, algunos términos, algunos conceptos yo creo que vienen del marxismo que sí están presentes en la teología de la liberación pero la teología de la liberación es sobre todo teología.
Es interpretación de la doctrina de la Iglesia, del Evangelio y está muy ligada a la cuestión preferencial por los pobres.
A veces se entrevera, pero yo creo que no hubo nada de entrismo marxista porque son dos cosas distintas.

¿Usted cree en la Revolución Mundial Anticristiana?

Yo tengo la suerte de conocer mucho el mundo, he viajado mucho y yo diría que no. Porque eso es no entender el proceso universal del mundo y estoy refiriendome a África, refiriéndome a Asia, a veces hay ese europocentrismo que yo creo que nos hace mucho daño a mucha gente, porque se ve la historia desde Europa y cuando digo Europa hablo del famoso Occidente cristiano que incluye a toda América, a Estados Unidos, a Canadá, yo creo que eso nos está haciendo mucho daño.
Por eso no creo en eso que habla porque estamos a las puertas de construir una cultura universal auténtica, quiero decir planetaria, con los aportes de Asia, de África, de Oceanía y por supuesto del Occidente cristiano.

Usted como Ex Alcalde, como hombre de izquierda. ¿Qué opina de esta gestión de la Alcaldesa Susana Villarán que es bastante criticada?

Creo que se equivocó en el comienzo, yo creo que está con tiempo para renovar, para cambiar pero creo que entró un poquito mal. Lo digo como amigo, yo soy amigo de Susana Villarán y de todo el equipon pero creo que deberían haber entrado con un poquito más de humildad y con objetivos claros para Lima que para eso la eligieron.





Entrevista publicada en "La Razón". www.larazon.com.pe