martes, 7 de abril de 2009

Entrevista al Ex Legislador de la Ciudad de Bs As, Dr. Carlos Campolongo.



La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un proyecto de Ley donde van a realizarle un homenaje a Haya de la Torre emplazando un busto en la Plaza Perú este año que se cumplen 30 años de la muerte de este ideólogo peruano. ¿Qué nos puede comentar sobre la figura de Haya de la Torre?


Me parece primero muy merecido el homenaje, el monumento que yo diría y lo compararía un poco al monumento, en el cuál yo estuve en la Comisión de Apoyo el Monumento a Juan Perón, que fijese que paradoja que Perón siendo tres veces Presidente Constitucional de la Argentina no tiene un monumento, y si lo tiene por ejemplo Ricardo Balbín que no fue Presidente y está muy bien que lo tenga, hago esta comparación porque el monumento más que una materia inerte debería servir sobre todo en estos tiempos en nuestra América Latina inscripta en un mundo donde estamos muy llenos de incertidumbres, de tratar de rescatar los núcleos fuertes de los que fueron los movimientos nacionales y populares pero que al mismo tiempo buscaban una integración de nuestro continente, sueño como se dice usualmente y es cierto es todavía un sueño incumplido.

Yo que he estado en Perú en dos o tres oportunidades, he podido comprobar el ideario de Haya de la Torre, con el cuál podemos trazar mucho paralelismo con el ideario nuestro como justicialistas, no sabía realmente la propuesta, pero me parece muy justo ese homenaje.


Hablando de lo que significó Haya de la Torre y lo que significó para Argentina Juan Domingo Perón. ¿Qué similitudes y diferencias encuentra entre ambos líderes?


Marcaría las similitudes, primero es el ser emergente e interpretar esto que hablabamos antes: lo popular, ¿Cómo se constituye lo popular?, que a veces tanto de la izquierda, o de cierta izquierda y desde cierta derecha se denominaba vulgarmente populismo a estos movimientos nacionales y que paradoja que gente que viene desde la izquierda, intelectuales me refiero como Ernesto Lacroix que es un argentino que está radicado hace muchos años en Inglaterra, es un estudioso de la semiótica, de la comunicación, del análisis del discurso, reivindican hoy el populismo como expresión justamente de eso nacional y popular, teniendo en cuenta el latinoamericanismo y yo creo que la huella de Haya de la Torre subsiste de hecho con matices, con diferencias, con contradicciones, como tienen todo los movimientos populares, su movimiento aún existe como manifestación política del Perú, y el peronismo quizás con otras complejidades hoy en día, también subsiste como fuerza política, aunque creo que necesita en el caso del peronismo, no podría decir lo mismo del aprismo porque no lo conozco al detalle, necesita elaborar nuevas respuestas a un mundo que desde los 50 a hoy, no solamente ha transcurrido tiempo, ha habido mutaciones de orden social, cultural, económico, la intermediación e influencia de los medios de comunicación como actores políticos que hacen que se busquen nuevas respuestas.

Nuestro continente tiene un serio problema que se agudizó cuando se vieron forzadas aún fuerzas populares, ha adoptar sin beneficio de inventario recetas a las que comúnmente que se denominan neoliberalismo, neo nuevo, liberalismo y con esto habría que precisar bien el término, como bien dice un gran estudioso ya muerto y que era un liberal Leo Strauss hay un liberalismo antiguo y hay un liberalismo moderno, el liberalismo moderno, él lo denomina un liberalismo perverso porque es la exacerbación del liberalismo, la exacerbación del mercado, la exacerbación del mercantilismo no dando lugar a expresiones de tipo cultural, y social que van más allá de lo que se pueda cuantificar en dinero, en cambio, la noción de liberalismo antiguo que uno puede rastrear sus orígenes hasta en la ciudad griega, era un liberalismo emancipador del hombre, emancipador de su pensamiento, de apertura, de preservar, la dimensión individual pero equilibrándola con la dimensión social, que tenemos como responsabilidad por estar en el mundo, entonces en la década del 80 primero con los ensayos de Reagan y Thatcher, y luego se expandieron con el Consenso de Washington inclusive a nuestros países ese neoliberalismo ha profundizado en muchos casos y ha establecido como fenómeno, porque la Argentina si usted la compara con algunos de nuestros países hermanos de América Latina se diferenciaba por tener una amplia clase media lo que daba una movilidad social muy importante, quizás en otros países eran muy binarios en el sentido de que existía una clase muy poderosa y había mucha pobreza, esto se ha expandido en América Latina tanto es así que le diría que si nosotros lo comparamos con otro continente como África que es un continente estructuralmente pobre por diversos motivos, el colonialismo entre alguno de los factores, en cambio América Latina es un continente como dijo alguna vez, Fernando Henrique Cardoso, “esencialmente injusto” y cuando hablamos de injusto estamos hablando de una distribución de la riqueza que cada vez es más concentrada en menos manos y cada vez se genera mayor pobreza, hay un nuevo fenómeno no solamente la pobreza, que dentro de todo en la pobreza se tenía posibilidades de acceso digamos o integración, en cambio se ha generado una nueva figura en nuestros países que es el excluido, que es distinto al pobre porque el excluido está al margen del acceso a los bienes mínimos que hacen a la dignidad del hombre, en nuestro país si usted toma zonas del gran Buenos Aires hay franjas etarias que hoy por hoy, van de los 15 a los 30 años que nunca han atravesado la experiencia del trabajo y consecuentemente tampoco han podido completar sus ciclos de educación y allí hay que aplicar políticas muy puntuales , porque ya se ha probado que las teorías del derrame económico no mejoran la situación, ese es el lugar de la política, ese es el borramiento que el economicismo ha hecho de la política pero la política va a resurgir en algún momento probablemente con nuevas formas, tenemos por supuesto el auxilio de la tecnología, pero la tecnología no suplanta la decisión política, la participación de los pueblos, la construcción de sujetos colectivos, entre esos sujetos colectivos una tarea que es urgente en nuestro país es la reconstrucción de los partidos políticos, no hay democracia sin partidos políticos.


¿Cómo analiza la relación distante entre los gobiernos de Argentina y Perú, el gobierno aprista del Presidente Alan García y el gobierno considerado peronista de la Dra. Cristina Fernández?


Yo lo lamento antes que nada, como latinoamericano, las diferencias que también periódicamente surgen con Brasil o surgen diferencias con Chile y esto me parece que obedece fundamentalmente a una política exterior demasiado errática por parte de nuestro país y la política exterior es solamente la otra faz de la política interior, siempre están relacionadas, si usted navega por una sociedad muy fragmentada, eso también se refleja en su política exterior, no hay una política exterior sostenida, pensada, perdurable, que tenga esos objetivos, quizás en términos de pensamientos se está mucho más en tacticismo del oportunismo de una foto, de una eventual negociación que después se diluye, que fortalecer los vínculos entre los países de la región y entonces por supuesto me parece lamentable las distancias.


Últimamente en América Latina hay crisis de gobernabilidad como ocurrió en Bolivia con Evo Morales, la Argentina de los Kirchner. ¿Cómo considera que en países como Perú por ejemplo con el Presidente Alan García no haya tenido una crisis de gobernabilidad como en otros países de la región?


Me cuesta contestarlo porque con tantos problemas que tenemos en Argentina a veces falta tiempo para interiorizarse de lo que ocurre en otros países, pero probablemente esto tenga que ver con que las experiencias que atravesó Perú le dieron un aprendizaje mucho más profundo o una madurez política me refiero a la época de Fujimori, etc, etc, que nosotros quizás no hemos aprendido del todo, y me estoy refiriendo y estoy pensando concretamente en la semana trágica que nosotros tuvimos en el 2001, parece que ha pasado una eternidad y solamente han pasado 7 años, 7 años y unos meses, y hoy por hoy estamos ante dilemas que más allá de la crisis global, financiera, que ya tiene sus antecedentes, en el siglo 20 y los tuvo también sobre finales del siglo 19.

Teniendo los índices macroeconómicos que se tuvieron en Argentina, sin embargo, los problemas estructurales de la Argentina, ninguno de ellos fue abordado con profundidad, y estoy pensando fundamentalmente en la educación y en la salud, que es la base digamos de lo que para nosotros los peronistas llamamos con una de nuestras consignas la felicidad del pueblo, felicidad entendida no como una fiesta banalizada sino la posibilidad de que cada uno se realice en una comunidad que se realiza, y para esto hace falta organización, y para esto hace falta sectores dirigenciales maduros, que no están pensando solamente en la coyuntura, en la cosa chiquita, en el chiquitaje, en la politiquería, en la facción y pensar en un proyecto de país, nuestro país estamos desde la proposición de Perón antes de morir en 1974 en el Parlamento Nacional, donde propone las bases de un proyecto nacional para un modelo argentino, en nuestro país no ha habido proyecto incluyente, ha habido proyectos pero han desintegrado, que han fragmentado la sociedad y bueno tenemos las consecuencias que tenemos.