jueves, 19 de enero de 2012

Entrevista al Ex Senador Rafael Belaunde.

Usted como ex senador de la República, ¿considera que el Perú debe volver al sistema bicameral?

Creo que tiene que haber una reforma política más profunda que esa, una reforma política que incluya la disminución del mandato parlamentario, la elección de representantes por circunscripciones más pequeñas, al estilo de EEUU, para que la gente ya no vote por listas.

Cuando uno vota por lista se termina votando por la carne y el hueso y terminan llegando al Parlamento personas que no tienen ni la capacidad ni la representatividad necesaria.

Sería más lógico que en el Perú hubiera 130 circunscripciones, por ejemplo, San Isidro y Miraflores podrían hacer un distrito para elegir un representante. Otro ejemplo, Comas, por la cantidad de población podría dividirse y elegir 2 representantes, si agregamos a esto un mandato de 2 años, la población tendría más control sobre sus autoridades y se evitaría la desconfianza y el descrédito que tiene la política ahora.

En este esquema habría un Senado con una conformación verdaderamente nacional o regional para que sea verdaderamente justificada la reforma y los ciudadanos tengan más control sobre las autoridades.

¿Por qué decidió en las últimas elecciones ser candidato a Presidente de la República?

En principio, porque teníamos una organización política y queríamos aportar nuestras ideas aunque sea parcialmente. No teníamos la intención de imponerlas, sino que fueran tomadas por organizaciones grandes, pero tanto el grupo del ex presidente Toledo como el de Castañeda Lossio se sentían ya en Palacio de Gobierno y no aceptaron nuestro esfuerzo de colaboración, por esa razón nos quedamos solos y no nos quedó más remedio que organizar listas parlamentarias propias.

Una vez confeccionadas las listas parlamentarias se argumentaba que éstas no tendrían posibilidad sin una fórmula presidencial, por eso yo encabecé la lista para intentar que alguna de nuestra gente llegara al Parlamento, intento que no resultó exitoso.

¿Hay o no inclusión social en el Perú?

Si hay exclusión es porque no hay una verdadera democracia. Es un contrasentido pensar de que puede haber exclusión en una democracia. Si hay un problema de exclusión social, entonces el gobierno no es del pueblo ni para el pueblo ni por el pueblo, ese es el problema de la democracia peruana y de los partidos tradicionales.

¿Qué piensa de sus familiares que postulan en elecciones al amparo del prestigio y honorabilidad que genera el apellido de sus padres?

Mi padre es un figura, creo yo extraordinaria y todos los que quieran seguir su ejemplo e inspiración son bienvenidos. Yo no tengo ningún cuestionamiento por este hecho.

¿Qué opina de sus primos, los políticos y hermanos José Antonio y Víctor Andrés García Belaunde, descendientes de su ilustre pariente Víctor Andrés Belaunde?

El ex canciller José Antonio ha sido siempre filo aprista, apristón, amigo del APRA, nunca ha estado cerca a Acción Popular. Tengo un segundo primo Domingo García Belaunde, que es constitucionalista y nunca se ha metido en la política. Víctor Andrés está en Acción Popular desde el año 68 y ha hecho una carrera en el partido y considera que Acción Popular está en la línea correcta, yo discrepo de esa línea y esa es la razón por la que me aparté del partido.

Yo creo que la alianza que hizo mi padre con el Fredemo tuvo un gran significado de modernización y la gente de Acción Popular no compartió eso con Belaunde. Yo me he quedado en esa onda de liberalismo social por llamarla de alguna manera.

¿Qué opina de su familiar Martín Belaunde Moreyra, mencionado por muchos como uno de los congresistas con gran futuro por su nivel intelectual?

Martín fue primo hermano de mi padre, es tío mío, está en el grupo de Luis Castañeda, y hace un buen papel. Creo que es muy buen parlamentario y tengo buena relación con él.

¿Cuál de los Belaunde mencionados sigue el pensamiento del ex presidente Belaunde?

Ninguno, mi padre fue un impulsor de la cooperación popular que es un sistema que los pueblos olvidados por los gobiernos centralistas tienen para emprender tareas de desarrollo. No veo que en los programas de gobierno de Solidaridad Nacional o de Acción Popular que hayan hecho suya la herencia de la Cooperación Popular ni demuestren esfuerzos por impulsar siquiera la mejora de las carreteras.

¿Piensa que la historia peruana es injusta con su padre, ya que se habla de políticos epónimos como Haya de la Torre, Mariátegui, incluso, del general Velasco Alvarado y no tanto de Fernando Belaunde?

Para comenzar el tiempo tiene que pasar para poder hablar de historia. Hablar de hechos recientes como de hace 30 ó 40 años creo que es insuficiente. No dudo que la figura de Fernando Belaunde va ir creciendo con el tiempo, no se puede despreciar el aporte del Perú andino que se reflejó mucho en la colonización de la selva alta promovida en la época de mi padre. Va a ser reconocido por ser un estadista que elevó el nivel ético del estado por su decencia. Estoy tranquilo, mezquindades temporales y momentáneas me tienen sin cuidado.

Salvando las distancias, ¿qué político peruano sigue los lineamientos del presidente Fernando Belaunde Terry?

Mucha gente de Acción Popular, por ejemplo nosotros en “Adelante”. Hay que analizar las situaciones en relación al tiempo, mi padre insurgió en la política a mitad del siglo pasado y es obvio que tienen que haber diferencias. Por ejemplo mi padre apoyaba la Banca de Fomento, pero esta banca no terminó favoreciendo a los empresarios emergentes, sino que esos recursos fueron destinados a otros intereses subalternos. La revolución del crédito es la meta para que los pobres accedan al crédito, por ejemplo. Yo planteé eso cuando estuve en Acción Popular para adecuar los postulados a las realidades del siglo 20, pero decidieron insistir con posiciones que hoy resultan anacrónicas.

¿Volvería a postular para algún cargo?

Difícil tengo 64 años, he participado brevemente en el Senado, soy geólogo de profesión y tengo que dedicarme a vivir de mi trabajo. Atribuyo que el problema que tuvimos fue la falta de dinero para estar en política. Para nosotros fue sumamente difícil aportar para la campaña, fue utópico de nuestra parte creer que solo con ideales se puede hacer política. No me veo vinculado a poderes económicos para construir una alternativa política.

ENTREVISTA PUBLICADA EN "LA RAZON".