miércoles, 21 de diciembre de 2011

Los protagonistas del año 2011 en la colectividad peruana: cónsul Hugo Pereyra Plasencia.


Desde su traspié en las primeras elecciones presidenciales peruanas en Buenos Aires, el 10 de abril, donde la organización dejó mucho que desear, amén de un confuso altercado con el periodista Pierre Manrique, el cónsul Hugo Pereyra no sólo se reivindicó con una ejemplar organización en la segunda vuelta, que se caracterizó por el orden y la limpieza; sino que su gestión no ha parado de cosechar elogios.
La razón de ello se debe a que ha abierto las puertas de nuestra sede diplomática de Av. Rivadavia 1501 para que la colectividad se pueda reunir en actividades concernientes a actividades de ayuda social, artísticas, culturales y otras; y donde él mismo ha participado entusiastamente.
Por más que mi memoria se esfuerce en recordar no hallo en ella a otra autoridad consular que haya bajado al llano y se confunda entre la masa de compatriotas de la forma que lo ha hecho Pereyra Plasencia, quien ha sudado la camiseta y ha trajinado a lo largo y ancho de la colectividad asistiendo con diligencia y afecto a cuanto evento haya sido invitado: desde la zona norte del Gran Buenos Aires; Virreyes, San Fernando, Don Torcuato, San Martín, pasando por Capital Federal y llegando hasta los laberínticos pasillos y vericuetos de la feria La Salada, en Lomas de Zamora, zona sur; y lo ha hecho, en ocasiones, bajo la luz del día o en la oscuridad de la noche.
Y, por si fuera poco, en el poco tiempo libre que le quedaba se ha dado el lujo de escribir en distintos medios de la colectividad peruana, entre ellos El Sol del Perú.
Además, sus pergaminos de historiador han dejado huella en sus charlas sobre la cultura Caral y otras.
Desde esta tribuna nos sumamos al reconocimiento que la propia colectividad le ha hecho por mantenerse firme al pie del cañón en su trabajo a favor de la colectividad peruana en Buenos Aires.

Por: Carlos Gallardo Guarníz
Director de "El Sol del Perú"